Hospitales en Argentina

Hospital Infato- Juvenl Carolina Tobar García

Hospital Carolina Tobar Garcia

Direccion:

Dr. Ramon Carrillo 315. Barracas. CP:1275

Telefonos:

Informes:4305-6108

Guardia:4304-6666

El hospital Infanto-Juvenil Carolina Tobar García se inagura en el año 1968, dos años después de comenzada su construcción. El mismo se erigió en un predio destinado a funcionar como escuela de enfermería, ubicado sobre la calle Ramón Carrillo 315, en el barrio porteño de constitución. Se completaba así la llamada Manzana de la Locura, nombre derivado de los tres psiquiátricos de la Ciudad de Buenos Aires, Borda, Tobar, y Moyano.

Desde los comienzos fue un hospital al cual eran derivados muchos de los casos considerados "graves".

Dejamos a continuación el ateneo de una de las compañeras de la Residencia que si bien muchos no conocimos personalmente, expresa con estilo, el sentimiento de muchos de nosotros al punto tal que es de los pocos ateneos que continuamos pasando de mano en mano.

La Residencia en Salud Mental en el Hospital Tobar García.

Un silencio que hace ruido.

"Ignorar la historia es como permanecer siendo un niño toda la vida" Ciceron.

Quisiera comenzar por una mención sobre la historia de esta historia. EI interés por saber sobre la historia del Hospital Infanto-Juvenil "Carolina Tobar García", nació en charlas compartidas entre compañeros de nuestra Residencia en Salud Mental, café mediante, al final de largas e intensas jomadas de trabajo. Corría el año 2000 y el ánimo de reflexión iba de la mano de la circulación de comentarios sobre el posible cierre del Hospital, dado un decreto presidencial donde se anunciaba la disponibilidad para integrar un proyecto urbano de los predios ocupados por nuestro hospital, el Rawson, el Hospital Borda y el Moyano (¿estaríamos en los albores del fin de una historia?); de las dificultades que surgen en la convivencia cotidiana en la institución, del malestar que el trabajar con la locura puede traer aparejado (¿cuales habrán sido los avatares históricos de esas dificultades, y ese malestar, cuales las soluciones intentadas antes?); y llegado cierto momento del pasaje por el sistema de la Residencia, de la toma de conciencia de la propia temporalidad en la misma (¿existirá la vida (Iaboral) después de la residencia?).

En ese contexto comenzamos a sentir asombro de nuestra ignorancia sobre la historia de la institución en la que desarrollábamos nuestra actividad diaria: Y de la mano de la ignorancia, vino la curiosidad: ¿Que hizo en la década del 60, relevante la fundación de un hospital monovalente infanto-juvenil?, (¿Quienes hicieron que esa experiencia fuera posible?, ¿Quien fue la Dra. Carolina Tobar García?, (¿Cuando comenzó a funcionar la institución "Residencia" allí?, (¿Quienes fueron los que antes que nosotros transitaron por esta experiencia?

En resumidas cuentas nos preguntábamos por aquellos autorizados por su acervo a realizar una "transmisión" de la experiencia pasada, aquellos con quienes y gracias a su trasmisión poder entretejer una historia, que sea útil para pensarnos no sólo en nuestro transitar presente por este sistema de formación en servicio, sino también para poder pensar el enriquecimiento a futuro de este sistema, así como poder pensarnos mas allá del mismo, poder contar con cierto dispositivo para pensar nuestro futuro mas allá de la residencia.

Nos abocamos a cercar el misterio a investigar, leyendo algunos documentos, pero sobre todo preguntando. Entonces comenzó a cobrar luz una historia viva, que relatada en el Hospital y fuera de él, por diversos protagonistas, circula a condición de sostener con tesón los interrogantes, tener paciencia, respeto por las heridas abiertas y ganas de escuchar, incluso los silencios.

Los documentos leídos, los testimonios escuchados, los analizadores institucionales ... han mostrado en algunos casos insistencias, en otros rupturas ... el siguiente escrito es un trabajo de lectura e intento de articulación de esos materiales.

Modelo para armar

Corría el año 1968. Se conmemoraba la "Semana de la Salud Mental". Como parte de los festejos realizados por el Instituto Nacional de Salud Mental (INSM), organismo dependiente del Ministerio de Bienestar Social, se inaugura el Hospital Infanto-Juvenil "Dra Carolina Tobar García". (1)

Once años habían pasado desde que en los considerandos de la Ley 12.628/57, del año 1957, que creaba al INSM, se hacia mención a que "era inadmisible que en la República Argentina no existiera un hospital psiquiátrico infanto juvenil con su equipamiento correspondiente. (2)

En la década del 5O', se produce un viraje importante en cuanto a las políticas en salud, según el historiador Claudio Perez Yrigoyen, luego de la Revolución libertadora del año 1955... "se abre una ultima etapa en el campo de la salud en el que se ataco fuertemente a la política de centralización que se había impuesto durante la gestión anterior, argumentándose una excesiva burocratización e ineficiencia para resolver los problemas regionales" (3 ) . Mediante una ley de transferencias se comienza con el lento traspaso de instituciones del área de Nación a las provincias y a los municipios. En este contexto se produce una ... "revalorización del área de la salud mental (que) se refleja 'en la creación del Instituto Nacional de Salud Mental en 1957" (3).

Fueron años innovadores en el campo de la salud mental: la apertura de los primeros servicios de psicopatología en hospitales generales, el inicio de las primeras residencias nacionales y municipales, innovaciones destinadas a la ruptura de la tradición psiquiátrico-asilar imperante. (4)

¿Era parte de ese movimiento innovador el que se tomara 'inadmisible' la no existencia de un hospital psiquiátrico infanto-juvenil?, ¿Porque lo 'inadmisible' de ese vacio institucional en ese momento socio-histórico?, ¿Quizás la "infancia alienada" como objeto de estudio comenzaba a tener un lugar diferencial de la "debilidad mental" así como de las alienaciones del adulto y por ende a requerir nuevos dispositivos de atención? (5).

Lo cierto es que el peso de eso 'inadmisible' tuvo la consistencia suficiente como para que se comenzara a construir el hospital infanto-juvenil alrededor del año 1966, sobre una base de hormigón armado que ya existía y que estaba diagramado para funcionar como una escuela de enfermería.

Unos meses antes de ser inaugurado, en Junio de 1968, se decide bautizarlo con el nombre de la Ora Carolina Tobar García (1897-1962)quien: "acreditó a través de su actuación en el campo infanto-juvenil de la neuropsiquiatría meritos sobrados para justificar este homenaje". (6)

¿Quién fue la Dra. Carolina Tobar García?

La Dra. Carolina Tobar Garcia ejerció el magisterio y luego de recibirse de medica, realizó en Estados Unidos, entre los años 1931 y 32, estudios sobre Neuropsiquiatria Infantil, en 1941 se graduó como Medica Psiquiatra y Medica Legista, fue la primera mujer que se desempeñó como Medica Forense de Tribunales, en el año 1949 crea las primeras Escuelas diferenciales de la Capital Federal , ejerció la docencia en la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Buenos Aires, fue creadora y jefa del gabinete psicopedagógico del Hogar Santa Rosa, dependiente del Patronato Nacional de Menores, y fue directora del Instituto Neuropsiquiátrico "Cecilia Estrada de Cano".

AI decir de Juan C. Stagnaro, el objeto de trabajo de toda la vida profesional de la Dra. Tobar García, podría resumirse en el objetivo que sustenta su tesis doctoral: "Que el cuidado de la salud física del escolar es tarea del Estado, como así también su educación intelectual y moral es algo que no necesita demostrarse por cuanto está expresado en la ley de Educación Común, pero que la salud mental merezca iguales consideraciones, es una tesis nueva y un problema medico-político-social que requiere planteo y resolución como tal: (7)

Quizás sus tesis sobre el 'síndrome de perversidad en la infancia', son a la distancia y descontextualizadas de su época, las que generarían mayor controversia actualmente , al postular la "peligrosidad especifica" del niño perverso y como la única "defensa posible de la sociedad", la organización de la "captura del perverso desde la infancia", creando para ello "instituciones especiales donde pudieran ser observados a través del tiempo, tratados y retenidos definitivamente, los que no obtuvieran mejoría ". (8)

Bullicio, hospital.

EI primer periodo de la Residencia en el Tobar: 1969-1976.

Un grupo de jóvenes residentes médicos, que se formarían en el campo de la psiquiatría infantil lIegan al hospital pocos meses después de su inauguración: eran 'becarios' de Nación, se ingresaba por antecedentes curriculares y entrevistas con las autoridades de los tres Neuropsiquiátricos de la zona (Moyano, Borda y Tobar). EI programa duraba tres años, ingresaban tres residentes por año y un jefe de residentes coordinaba las diversas actividades.

EI servicio de Consultorios Externos es creado con los recursos humanos del Servicio 32 del Borda, que se especializaba en niños y adolescentes, y el Dr. Rodolfo Cerrutti, primer director del hospital, había sido jefe de Consultorios Externos del Htal. Borda.

Los residentes se integra ron con intensidad al Servicio de Internación, que se inaugura a mediados del 69', con un contingente de niños de la Colonia Montes de Oca, niños que impresionaban por sus cabezas rapadas, sus guardapolvos grises y que padecían patologías psiquiátricas crónicas en su mayoría de origen orgánico (Debilidad Mental).

En el tercer piso del hospital 'residían', vivían aquellos profesionales que lIegaban desde el interior del país.

Se realizaba una guardia semanal obligatoria de 24 horas y se realizaban reemplazos de guardia...

Se cuenta que se autocalificaban como 'internados' al igual que sus pacientes dada la gran cantidad de tiempo que pasaban en el hospital . Y en el imaginario hospitalario eran vistos como 'los intelectuales'.

La formación incluía una breve rotación por consultorios externos, y si bien no se trabajaba en el sector de Hospital de Dia que en aquel momento se nominaba de 'Hospitalización parcial', se compartía con este, el trabajo con el 'equipo móvil', gracias al cual en una ambulancia con la que se contaba, un equipo multidisciplinario (médicos, psicólogos, asistentes sociales, etc) visitaban los domicilios de aquellos pacientes que lo requirieran, buscando romper con el aislamiento y el desmantelamiento social, cultural y vincular que padecían las familias con un niño gravemente enfermo en su seno, restableciendo lazos sociales que estaban rotos, y entre otras actividades estaba la de compartir un dia de vida de un paciente con su familia, haciendo girar la actividad en la realización de un asado por ejemplo.

La formación abarcaba tanto el estudio de la psiquiatría, como del psicoanáisis, como de la psicologia evolutiva, como de las técnicas psicométricas. Las concepciones dinámicas, tenían predominio, así como desde el estudio de la antipsiquiatría, las posturas antimanicomiales, se pensaba a la internación como la última respuesta frente a la imposibilidad absoluta de contener a ese paciente en el medio familiar.

AI concebir a la Salud Mental, como la imbrincación de múltiples niveles de realidad, la actividad política ocupaba parte del trabajo hospitalario: una anécdota relata que en una ocasión en que se suspendió la actividad terapéutica debido a la realización de una asamblea para tratar reclamos laborales, se invito a los pacientes a participar en la misma.

Muchos de aquellos residentes 'becarios' pasaron, terminado su plan de formación a formar parte del personal permanente del hospital, las jefaturas de los servicios se elegían por votación de todos aquellos que trabajaban en los mismos, enfermería tenia una participación activa en la elección de la misma, muchos de los primeros egresados de esa primera residencia accedieron a puestos jerárquicos en el hospital, y entre ellos mencionare al Dr. Hugo Franano, quien fue electo como jefe del Servicio de Internación.

Nótese que se estaba cumpliendo con uno de los ideales de la Formación en Servicio del Residente: la reabsorción del recurso formado en el hospital.

En el año 76, con el advenimiento del gobierno militar, el hospital sufre un duro golpe a los ideales de excelencia en la asistencia y en la formación que Ie dieron origen: bajo la direcci6n del Dr. Copes primero, y el Dr. Cipolleui, después, se cierran ila residencia y la concurrencia, son prohibidas las terapias grupales y restringida la actividad comunitaria, y la admisión de pacientes toma este sesgo expulsivo ... "no se admiten pacientes con patologías muy severas, ni crónicos. EI grupo de autistas, con el que se estaba realizando un programa de largo alcance, es dado de alta por orden de Dirección.". (9)